Primer encuentro. Magia. Belleza. Un rostro angelical. Pocas veces un ser te deja tan eclipsado que es capaz de anular tu memoria. Hasta se te olvidan las preguntas. Pierdes el norte. Hasta el sentido de porqué has ido hasta allí. Un cambio de look al más puro estilo ‘jolibú’.

Laura Escanes tiene ese poder. Y quizás, su marido, Risto Mejide, impulsa a que ese sueño sea aún todavía más inalcanzable. Pero no para él. Llevan seis meses casados. Pero aún no han ido de luna de miel. Qué curioso. ¡Pero si Laura es un espíritu Wanderlust!. Lo lleva tatuado en su nunca. En alemán o en inglés el significado es el mismo: la pasión por conocer el mundo, por viajar. Qué contradicción.

La influencer amadrinó la única tienda de Rosa Clará en el feudo de Puigdemont. En Girona, el President exiliado fue su alcalde del 2011 al 2016. Tanto Risto como Laura han pedido a través de sus redes sociales su dimisión. Pero seguimos en el país de la pandereta y aquí cada uno baila al son que le conviene.

Laura lucía como cualquier escultura de Gaudí. Mirases por donde mirases, sólo había graciosidad. Su corte de pelo pixie cut teñido de rubio que ya lucieron anteriormente Natalie Portman, Charlize Theron o Jennifer Lawrence, así como el vestido corto de pedrería en color rosa y moka de la nueva colección Rosa Clará Cocktail 2018 y unos zapatos dorados, también de la diseñadora, añadieron aún más encanto a la efigie de este espíritu Wanderlusting.

La tienda de Rosa Clará, ubicada en la Calle General Mendoza, cuenta con 125m2 distribuidos en una única planta con 3 probadores. La fachada, uno de los grandes reclamos visuales de la tienda, está dominada por un amplio escaparate de más de 8 metros de longitud en el que se muestran los diseños de la firma.

Los nuevos diseños de las líneas Rosa Clará y Rosa Clará Cocktail ya están disponibles en la nueva boutique, dirigida por el matrimonio formado por Fausto Hermida y Sara Guirao y su respectivo equipo de asesoras.